Hay que tener un poco de hambre
Estamos iniciando un año, creo que yo tengo inciando algo toda mi vida. Despues de unas vacaciones patrocinadas por mi madre y mi mejor amigo, regrese a la Ciudad de México.
La sobrecargo nos informa que en 30 minutos llegaremos a la ciudad.
Lo que no advertí fue lo grande, iluminada y viva que es mi Ciudad, la amo de verdad por su hostilidad, su abundancia, su viveza y su cinismo.
Cruce migración y al salir, un sin fin de personas esperando a otro sin fin que arriban. Que dolor, a mi nadie me esperaba, compre con mis últimos diez euros mi boleto del taxi, me subí y al pasar por el primer puente de Viaducto, supe que sí, que mi Ciudad me recibía con su sarcasmo, su olor y su luz.
2 comments:
Pues así es esto de ser chilango, amor/odio
atrajiste mi atención al principio pero... y qué más? te faltó hambre, sorry
Post a Comment